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Balada
del suicidio
¡Piedad,
piedad!
Vosotros
me queréis
muerta
y enterrada:
sin
voz,
sin
gestos,
sin
rostro,
sin
vida...
que
no regrese
decís
vosotros – nunca más
la
locura que ella fue,
aquí
¡entre nosotros!
¡Piedad,
piedad!
Gente
feliz
vosotros
me esperáis:
ahorcada,
ahogada,
incendiada,
destrozada...
¿Qué
hace ahí
decís
vosotros – si da
sólo
rabia, y lo sabe,
aquí
entre nosotros?
¡Piedad,
piedad!
Gente
de bien,
vosotros
me teméis:
en
mi amor,
en
mi vicio,
en
mi ardor,
en
mi odio...
¿Por
qué vive
-decís
vosotros – aquí abajo
pecadora
y tabú,
aquí
entre nosotros?
¡Piedad
piedad!
Gente
normal,
me
condenáis:
a
temblar,
a
odiar,
a
ocultarme,
a
desaparecer...
El
que es diferente
decís
vosotros – no puede
quedarse
ni un poco
¡aquí
entre nosotros!
¡Piedad,
piedad!
Gente
en el poder,
vosotros
me amenazáis:
con
la detención,
con
la celda,
con
la picota,
con
la hoguera...
La
pasión
-
ecís vosotros- no da
más
que molestias y ansiedad
¡aquí
entre nosotros!
¡Piedad,
piedad!
Parecía
eterno
mi
destino:
de
hablar,
de
cantar,
de
gozar,
de
pecar...
Pero
sí, pero ¡sí!
Para
mi se acabó,
quedáos
tranquilos...
Entro
en la sombra,
os
dejo el mundo...
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Ballata
del suicidio
Pietà,
pietà!
Voi
mi volete
morta
e sepolta:
senza
voce,
senza
gesti,
senza
viso,
senza
vita…
che
non torni
-voi
dite- mai più
la
pazzia ch’essa fu,
qui
tra noi!
Pietà,
pietà!
Gente
felice,
voi
mi sperate:
impiccata,
annegata,
incendiata,
maciullata…
Che
sta a fare
-voi
dite- se fa
solo
rabbia, e lo sa,
qui
tra noi?
Pietà,
pietà!
Gente
per bene,
voi
mi temete:
nel
mio amore,
nel
mio vizio,
nel
mio ardore,
nel
mio odio…
Perché
vive
-voi
dite- quaggiù,
peccatrice
e tabù,
qui
tra noi?
Pietà,
pietà!
Gente
normale,
mi
condannate:
a
tremare,
ad
odiare,
a
celarmi,
a
sparire…
Chi
è diverso
-voi
dite- non può
rimaner
neanche un po’
qui
tra noi!
Pietà,
pietà!
Gente
al potere,
voi
minacciate:
con
l’arresto,
con
la cella,
con
la gogna,
con
il rogo…
La
passione
-
voi dite - non dà
che
fastidi e ansietà
qui
tra noi!
Pietà,
pietà!
Pareva
eterno
il
mio destino:
di
parlare,
di
cantare,
di
godere,
di
peccare…
Ma
sì, ma sì!
Per
me è finita,
state
tranquilli…
Entro
nell’ombra,
vi
lascio il mondo…
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