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A
los críticos católicos
A menudo
un poeta se acusa y se calumnia,
exagera, por amor, su propio desamor,
exagera,
para castigarse, su propia ingenuidad,
es puritano y tierno, duro y alejandrino.
Es
incluso demasiado agudo en los análisis de los signos
de las herencias, de las supervivencias:
tiene
también un pudor excesivo en concederles
algo a la razón y a la esperanza.
Pues
bien, ¡ay de él! ¡No hay un instante
de
vacilación: basta con mencionarlo!
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Ai
critici cattolici
Molte
volte un poeta si accusa e calunnia,
esagera, per amore, il proprio disamore,
esagera,
per punirsi, la propria ingenuità,
è puritano e tenero, duro e alessandrino.
È
anche troppo acuto nell’analisi dei segni
delle eredità, delle sopravvivenze;
ha
anche troppo pudore nel concedere
qualcosa alla ragione e alla speranza.
Ebbene,
guai a lui! Non c’è un istante
di esitazione: basta solo citarlo!
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