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[Casi un testamento]

[Quasi un testamento]
Saggi sulla politica e sulla società, Meridiani Mondadori, Milano 1999
(“Gente”, 17 novembre 1975)
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[Casi un testamento]

Fue Pier Paolo Pasolini mismo quien definió como un “testamento espiritual e intelectual” las reflexiones y observaciones hechas  a lo largo de una serie de encuentros con el periodista inglés Peter Dragazde. “Para nosotros los extranjeros”, cuenta Dragazde, “Pasolini era un personaje que representaba a una Italia desconocida. Los periódicos y revistas anglosajones para los que trabajaba me pedían muy a menudo entrevistas con Pasolini, pero raramente las publicaban porque sus declaraciones y su estilo eran difícilmente traducibles. No obstante, y aunque yo no compartía muchas de sus opiniones políticas y actitudes personales, lo seguía viendo de vez en cuando, sobre todo porque desde un principio admiré su obra poética. Estos encuentros, en los que también participaba mi mujer, se desarrollaban en su apartamento del barrio del Eur, el las trattorie de Campo dei Fiori y de la plaza Farnese o en los sets de los rodajes de sus películas.  Durante  los  seis años que duró nuestra amistad, Pasolini cogió la costumbre de llamarme "rompiscatole" (1), porque no dejaba de hacerle preguntas para entrevistas que casi nunca salían a la luz. En el último encuentro que tuvimos le mostré todos los apuntes que había reunido y que quería utilizar para redactar un amplio reportaje sobre su vida y su obra. Pues bien, Pasolini cogió los folios, los reordenó, los volvió a escribir a máquina, añadió aquí y allá algunas correcciones de su puño y letra y, después de devolvérmelo todo, me dijo riéndose: ‘Esto es casi un testamento espiritual e intelectual. Si ocurriera algo, Dragazde, sáquelo. Creo que a alguien le podría interesar”.

INTELECTUALES RUSOS

Respecto a las condenas impuestas a los intelectuales rusos, me pronuncio en un estado de ánimo particular:  el estado de ánimo de quien ha sido condenado por los tribunales italianos más o menos por las mismas razones (cuatro meses con la condicional por “vilipendiar la religión”, delito contemplado en un código aún fascista, en una de mis películas, La ricotta). Además, no me cuento entre aquellos que olvidan que, precisamente, los tribunales de Estados Unidos condenaron a Pound; y que muchos intelectuales norteamericanos han tenido que exiliarse por ser sospechosos de marxismo, es decir, de actividades contra el Estado. Claro que, para Rusia, el caso es más grave: no tanto por la severidad de las condenas cuanto porque el Estado, en lugar de autodestruirse, de acuerdo con la estupenda ideología de Marx, se consolida cada vez más, a través de la burocracia, el militarismo, la policía, etc. Eso que los chinos llaman revisionismo, dulcifica en definitiva la relación entre la producción (estatal) y los consumidores (funcionarios), pero no dulcifica en absoluto esa horrible institución que es siempre y en todas partes el Estado (el Poder).

CULTURA EN RUSIA

Muchos escritores rusos son amigos míos; y hacia muchos de ellos, además de amistad, siento aprecio. Pero me parece que la cultura oficial rusa (me refiero concretamente a la literaria) es ociosa, aburrida, sedentaria, conformista, sentimental y retórica. Evidentemente, igual que hay otra cultura norteamericana, supongo que habrá también otra cultura rusa. Sin embargo, no me gustaría que fuera la de Bulgákov. 

CULTURA ITALIANA

Es una cultura de sedentarios, todos iguales entre ellos, todos pequeñoburgueses y todos integrados. Los católicos están orgullosos de su catolicismo; los laicos, de su laicismo. Las vanguardias son casos de esnobismo y (afortunados los vanguardistas, que siguen siendo tan ingenuos como para creer en estas cosas) ¡de poder literario! No hay que olvidar que Italia es, culturalmente, una provincia. Y no hay que olvidar lo que dice Goldmann respecto de la “homología” entre una sociedad y las obras literarias que produce. Hay algo de vida en el cine (que es, semiológicamente, un sistema de signos no nacional sino internacional; por lo tanto, los directores de cine están menos condicionados por la mezquindad de su mundo nacional que los escritores).

LOS GRANDES POETAS

En Italia, el poeta más grande es Sandro Penna (mientras que uno de los peores es Salvatore Quasimodo). De los norteamericanos me gusta el primer Ginsberg. Me gustan otros, recientemente fallecidos: Dylan Thomas, Machado y Kavafis. 

POR QUÉ SAN MATEO

Estaba en Asís, hospedado por una comunidad religiosa, para asistir a un debate sobre mi primera película. Aquel día llegó sin previo aviso, a Asís, el papa Juan XXVIII, lo cual provocó un colapso circulatorio en la pequeña ciudad. Mi vi obligado a permanecer encerrado en mi habitación y a aplazar mi partida. En la mesilla de noche había un Evangelio. Empecé a leerlo, más bien por aburrimiento. Después de dos páginas ya había decidido que iba a rodar lo que al final sería mi Evangelio según Mateo. Fue, pues, un trauma, una iluminación repentina. Pero ahora sé que aunque hubiese hecho una elección razonada, no habría podido elegir otro que no fuera el Evangelio de Mateo. Éste es, en efecto, de los cuatro Evangelios, el más revolucionario. 

¿ESCRIBO POESÍAS?

No, no escribo poesía desde hace dos o tres años. La verdad es que no me lo esperaba. Empecé a escribir poemas cuando tenía siete años, y he seguido escribiendo sin interrupción hasta hace precisamente dos o tres años. ¿Que por qué ya no escribo poemas? Porque he perdido el destinatario. No veo con quién dialogar utilizando esa sinceridad típica de la poesía, que llega incluso a ser cruel. Durante años he creído que existía un destinatario de mis “confesiones” o de mis “testimonios”. Pero ahora me he dado cuenta de que no existe; de que con los amigos no es necesarios expresarse a través de la poesía: se expresa uno existiendo. Las exageraciones, los excesos y las ideas de cada uno se expresan viviendo. La poesía necesita que haya una sociedad (es decir, un destinatario ideal) capaz de dialogar con el pobre poeta. En Italia no existe tal sociedad. Existe aún un buen pueblo simpático (especialmente allí donde no llegan los periódicos ni la televisión) y una pequeña élite de burgueses cultos y desesperados. Pero una sociedad con la que uno se pueda poner en contacto a través de la poesía no existe. (Lo digo porque un poeta ha de tener ilusión, pero cuando la ha perdido no debe figurarse que la tiene todavía). 

RELIGIÓN FORMAL

Toda religión formal, en el sentido de que su institución se ha vuelto oficial, no sólo no es necesaria para mejorar el mundo, sino que incluso lo hace peor. 

CREENCIAS MÁS PROFUNDAS

La religión tal y como ahora se nos presenta es un viejo fenómeno del mundo pastoril, campesino y artesanal, es decir, de un mundo no industrializado. En nuestro caso concreto, hoy en día, la religión es un fenómeno del Tercer Mundo. Un campesino indio o un pastor árabe son seguramente más religiosos que un burgués católico o un capitalista protestante. 
     (En Italia, en estos últimos cinco o seis años, las vocaciones religiosas han disminuido en un 50 por ciento. ¿Por qué? Porque Italia se va industrializando y el mundo campesino clásico va desapareciendo. No puedo dejar de observar, sin embargo, que las vocaciones han aumentado en Estados Unidos, precisamente el país más industrializado del mundo. Y no sólo eso: también los fenómenos beat, hippy, etc., son fenómenos de carácter religioso. Esto significa que el mundo industrial también está empezando a expresar su propio espíritu religioso, que sin embargo es sustancialmente distinto del clásico. La protesta, por ejemplo, sustituye a la aquiescencia y a la resignación; la libertad sustituye a la represión, etc., etc.).

VIETNAM

¿Qué se puede decir de Vietnam que no se haya dicho ya y que por lo tanto no sea estúpido? Yo soy uno de los que menos hablan de Vietnam. Por lo general hablo de Vietnam para decir que hay cosas peores que Vietnam. Por ejemplo la prensa conservadora y la televisión. Siento mucho respeto por los marines que Johnson (como en un sueño, dice Moravia) ha enviado a morir a Vietnam, pero me veo obligado a gritar: “¡Vivan los vietcongs!”.

CASTRISMO

Suspendo toda opinión sobre el castrismo mientras no haya visto con mis propios ojos (o mientras no me lo haya testificado alguien digno de crédito) que en Cuba hay campos de trabajo y reeducación obligatorios.

COMUNISMO Y RELIGIÓN

La coexistencia del comunismo y la religión es concebible en una sociedad como, por ejemplo, la italiana. ¿Por qué? Porque Italia no es todavía un país completamente industrializado (el Sur forma virtualmente parte del Tercer Mundo) y, por lo tanto, para los campesinos y los últimos artesanos la religión es un fenómeno natural y sincero. También la burguesía italiana, que es muy reciente (casi todos nuestros abuelos eran campesinos: en 1870, cuando se alcanzó la unidad de Italia, el 90 por ciento de los italianos eran analfabetos), vive aún, con mentalidad rural, la religión como una necesidad. De los ocho millones de votantes comunistas, una gran parte no sólo es católica por mentalidad, sino que además es practicante. El laicismo en Italia es un fenómeno aristocrático, cultivado por élites burguesas en el contexto europeo. 
     La guerra fría y el anticomunismo en Italia son, por lo tanto, dos cosas estúpidas, y el diálogo, instaurado por Juan XXIII, estaba ya en las cosas y en los hechos. Todo lo demás era herencia fascista. 
     Para los países totalmente industrializados y con grandes y viejas burguesías (Inglaterra, Estados Unidos) el asunto es muy distinto. El laicismo (que es la religión del liberalismo) tiene una gran difusión, también entre la clase trabajadora. Así pues, la religión (el protestantismo, religión tradicional de la burguesía) se ha liberalizado; comunistas, hay pocos. La cuestión del “diálogo” no está de actualidad; o en todo caso es un problema de asuntos exteriores. 
     Por lo tanto, comunismo y religión pueden coexistir en los países preindustriales, en los que comunismo y religión se oponen en concreto como dos ideologías distintas. En los países industrializados (capitalistas o socialistas) tal coexistencia no es más que un hecho teórico, porque en realidad no se da una coexistencia histórica y objetiva. 
     Para terminar quisiera decir, no obstante, que lo contrario de la religión no es el comunismo (que, aunque haya tomado de la tradición burguesa el espíritu laico y positivista, en el fondo es muy religioso); lo contrario de la religión es el capitalismo (despiadado, cruel, cínico, puramente materialista, causa de la explotación del hombre por el hombre, cuna del culto al poder y nido horrendo del racismo).

PACIFISMO

No soy pacifista por naturaleza, sino por elección.

TEATRO Y CINE

Hay (y seguirá habiendo) maleantes que hacen cine y teatro comercial con el fin de entretener (y recaudar), y hay (y seguirá habiendo) imbéciles que hacen cine y teatro para educar (sin recaudar). En realidad, el cine y el teatro de autor no están hechos ni para divertir ni para educar. 

UNA BUENA PELÍCULA

Sólo hay una cosa esencial en una buena película: el hecho de que en la pantalla pase algo real. 

EL BIEN Y EL MAL EN EL ARTE

El arte es una concepción: es un sistema estilístico dentro de un sistema lingüístico. Es un mensaje dentro de un código. Esto conlleva muchos compromisos. Por supuesto, la forma más pura de arte es el silencio absoluto de los poetas que no escriben.

SUFRIMIENTO Y ARTE

A este respecto, yo no diría que sufrir sea necesario (porque si así lo hiciera estaría enunciando una regla y utilizando por lo tanto una retórica tranquilizadora), sino que es inevitable.

COMUNISTAS DE SALÓN

De los comunistas de salón pienso lo mismo que pienso del salón. Mierda.

EL MUNDO GIRA A LA IZQUIERDA

Nos podemos preguntar legítimamente dos cosas opuestas: 1) ¿Por qué el mundo está situado a la derecha [en el espectro político]? 2) ¿Por qué el mundo gira a la izquierda? No sé si en el futuro inmediato prevalecerá el permanecer a la derecha o el girar a la izquierda. En cualquier caso, se puede decir que en la derecha están, o estuvieron, Franco, Salazar, los coroneles griegos, los ultramontanos italianos, los neocapitalista ingleses y franceses —incluso los más avanzados—, Johnson, toda la América profunda y, además, todas las personas ricas del mundo (reyes árabes, maharajás indios, latifundistas sicilianos, etc., etc.; con sus siervos: intelectuales conservadores, democracia vaciada de contenido, intereses particulares…) Van a la izquierda, en cambio, todos los pastores y los campesinos del Tercer Mundo (casi dos tercios de la humanidad), los negros de Estados Unidos, la Nueva Izquierda norteamericana, los hijos jóvenes de los capitalistas ingleses y franceses, un número insignificante de intelectuales y, aunque poco a poco, las clases trabajadoras del neocapitalismo mundial, incluidas las de Castilla y las de la región Ática. 
     A la cabeza de quienes se quedan en la derecha no hay nadie, excepto la horrenda cara de un anuncio publicitario que representa a un antipático y mierdoso bienestar; a la cabeza de quienes van a la izquierda están los vietcongs, vivos y muertos, los guardias-rojas y los muchachos de la Unión Soviética (que en estos momentos está parada).

EL CAPITALISMO

El capitalismo es hoy en día el protagonista de una gran revolución interna: se está convirtiendo, revolucionariamente, en neocapitalismo. 
     En contradicción con lo que decía antes, podría afirmar que la revolución neocapitalista se presenta como competidora de las fuerzas mundiales que van a la izquierda. En cierto sentido, ella también se sitúa a la izquierda. Y, hecho insólito, yendo (a su manera) a la izquierda tiende a englobar todo lo que va a la izquierda. Ante este neocapitalismo revolucionario, progresista y uniformador, se experimenta un inaudito sentimiento (sin precedentes) de unidad del mundo. 
      ¿Y por qué pasa esto? Porque el neocapitalismo coincide con la completa industrialización mundial y con la aplicación tecnológica de la ciencia. Todo esto es producto de la historia de la humanidad: de todos los hombres, no de este o de aquel pueblo en concreto. Y de hecho los nacionalismos tenderán, en un futuro próximo, a nivelarse bajo la presión de este neocapitalismo esencialmente internacional. De modo que la uniformidad del mundo (que de momento sólo se intuye) será una uniformidad efectiva de cultura, de formas sociales, de bienes y de consumo.
     Yo espero, naturalmente, que en la competición que he mencionado no gane el neocapitalismo, sino que ganen los pobres. Porque yo soy un hombre antiguo, que ha leído a los clásicos, que ha recolectado las uvas en los viñedos, que ha contemplado la salida y la puesta del Sol sobre los campos, entre antiguos y fieles relinchos, entre benditos balidos; que después ha vivido en pequeñas ciudades que llevan en su espléndida imagen la impronta de las edades artesanales, en las que hasta una casa de labranza o un murete son obras de arte, y un riachuelo o una colina son suficientes para separar dos estilos y crear dos mundos. (Por lo tanto, no me interesa para nada un mundo uniformado por el neocapitalismo, es decir, por un internacionalismo engendrado, mediante la violencia, por la necesidad de la producción y del consumo).

EL GENIO

¿Genio se nace o se hace uno? Ante todo se nace hombre. Después, en los primeros años de la infancia, se lleva uno tales sustos o experimenta tales dulzuras, que al final toda la vida acaba siendo determinada por éstas o aquéllos. Un genio (odio esta palabra) está determinado por los miedos o por las dulzuras (ambos extremos) que ha experimentado de pequeño. Lo de “hacerse” genio consiste en un ejercicio (tenaz, oculto, inconsciente, obsesivo e irrefrenable) dirigido a recrear las dulzuras infantiles o a levantar barreras contra los miedos infantiles.

LIBERTAD SEXUAL

¿Es la libertad sexual necesaria para la creación? Sí. No. O quizá sí. No, no, claro que no. Pero… sí. No, mejor no. ¿O sí? ¡Oh, maravillosa incontinencia! (¡Oh, maravillosa castidad!).

MEJORAMIENTO DEL MUNDO

Un individuo solo que se proponga hacer algo para  “el mejoramiento del mundo” es un cretino. En su mayor parte, los que trabajan públicamente para “un mejoramiento del mundo” acaban en la cárcel por estafa. Además, al final el mundo consigue integrar casi siempre a los herejes. Por ejemplo: las beatificaciones y las canonizaciones… Admítase que se canonice a Juan XXIII: helo ahí integrado, convertido en una estampita, exorcizado. Y no hay duda de que Juan XXIII contribuyó a un mejoramiento del mundo. Pero si alguien le hubiese preguntado: “Perdone, ¿usted contribuye al mejoramiento del mundo?”, se habría reído del entrevistador, o a lo mejor lo habría mandado al diablo; y seguramente después habría dicho para sí, sonriendo: “Hago lo que puedo”. 
     En realidad, el mundo no mejora nunca. La idea del mejoramiento del mundo es una de esas ideas-coartada con las que se consuelan las conciencias infelices o las conciencias obtusas (incluyendo en esta clasificación también a los comunistas cuando hablan de “esperanza”). Así pues, una de las maneras de ser útil al mundo es decir clara y rotundamente que el mundo no mejorará nunca, y que sus mejorías son metahistóricas: se producen en el momento en que alguien afirma una cosa real o cumple un acto de valentía intelectual o cívica. Sólo la suma (imposible) de esas palabras y esos actos produciría un mejoramiento concreto del mundo. Y sería el paraíso y la muerte.
     El mundo, por el contrario, lo que sí puede hacer es empeorar. Y es por eso por lo que hay que luchar continuamente: y luchar, además, por un objetivo mínimo, es decir, por la defensa de los derechos civiles (cuando se hayan obtenido a través de anteriores luchas). Los derechos civiles están constantemente amenazados, constantemente en peligro de ser suprimidos. Es necesario, pues, luchar para crear nuevos modelos de sociedad, en los que el programa mínimo de los derechos civiles esté garantizado. Por ejemplo, una sociedad auténticamente socialista. 

COMUNISMO TRADICIONAL

Sí, el comunismo tradicional está acabado. Tres son las causas: el neocapitalismo con su nuevo modelo de civilización tecnológica; el Tercer Mundo, con su vieja sociedad campesina; y China, que quiere llegar a la civilización tecnológica sin pasar por la fase pequeño-burguesa. 

LUCHA DE CLASES

Hoy en día, la lucha de clases ya no es la clásica (el último ejemplo es Cuba, cuya revolución es extraordinariamente parecida a la Rusa de 1917). ¿Qué ha pasado? Los trabajadores están cada vez más cautivados por la “calidad de vida” característica de la industrialización total y de la sociedad del consumo (con el mito de la técnica), mientras que los campesinos, que han participado en las guerras de liberación nacional en todas las ex colonias del mundo, tienen más conciencia social y de clase que en el pasado. 

EL CATOLICISMO

Ahora mismo, el catolicismo está ocupado sobre todo en sobrevivir. Con la disminución de las vocaciones en un 50 por ciento y el cierre al apostolado de las antiguas colonias (recuerdo el episodio del bajo Sudán), la Iglesia católica ha entendido que para sobrevivir tiene simultáneamente que: a) ser la Iglesia del Tercer Mundo; es decir, volver a sus orígenes campesinos y pobres; y b) ser la Iglesia del mundo industrializado, capitalista o comunista, que tiene exigencias religiosas completamente nuevas. Son dos exigencias absolutamente contradictorias. 

VIOLENCIA

¿Que si me siento atraído por la violencia en sí? ¡Qué pregunta tan difícil! ¿Cómo puedo conocer mi subconsciente? ¡Si lo conociera ya no sería subconsciente! El psicoanálisis nos ha legado la maldita costumbre de “juzgar” a los demás también por las tendencias de su subconsciente (¡como si fuéramos unos experimentados psicoanalistas!). Por ejemplo: a uno le atropella un coche, pobre hombre, y entonces todos salimos a coro: “Qué se le va a hacer, si le han atropellado es porque en el fondo él lo deseaba, así que ¡peor para él!”. Conscientemente, puedo decir lo siguiente: que yo creo en el mito materno de la bondad y la indulgencia, y es este mito lo que yo querría realizar en mi manera de vivir. Por otro lado, son tantas las ofensas y los desengaños que este mito mío ha padecido en las experiencias reales de la vida, que no he podido evitar rebelarme, indignado.
     Y dado que la indulgencia y la bondad, para ser tales, han de ser intrépidas (me lo decía mi madre, quizá no con las palabras, pero sí con el corazón), hete aquí que el indulgente y bondadoso, cuando se rebela, llega hasta el final. Así pues, la versión que yo doy de mi violencia es muy idílica: que se trata, en cualquier caso, de una violencia única y exclusivamente intelectual.

ATAQUE A PÍO XII

He atacado a Pío XII por las mismas razones por las que la Iglesia le ha atacado algunos años después (último acto: el relevo de su cargo del cardenal Ottaviani).

CINEASTAS FAVORITOS

Dreyer (plenitud sagrada de los rostros y los objetos); Buster Keaton (perfección formal); Murnau (la mejor película del mundo es La última carcajada); Mizoguchi (grande como Giuseppe Verdi), Renoir y Tati (los únicos que han sabido hacer poesía sobre la pequeña burguesía); Bergman (no el feudal, sino el burgués de Luces de invierno); Godard (¿cómo no amarlo?); el bueno de Fellini; y Charlot (los más grandes placeres del cine). Añadiré, para completar el cuadro, que no me gusta ninguno de los mitos de Cahiers du Cinéma, a saber: ni Hawks, ni Hitchcock, ni Ford. Y detesto a Eisenstein. 

TEMAS RELIGIOSOS

Soy un marxista que elige temas religiosos. ¡Ésta sí que es buena! ¿Es que ahora existe también un monopolio de la religión? ¡He aquí la conclusión de cuarenta años de horrenda propaganda y de macartismo! Muchos de los hombres más profundamente religiosos de este siglo han sido comunistas. Pienso por ejemplo en Gramsci (el fundador del PCI). Ellos han luchado por puro altruismo y han dado a su vida un solo ideal (que sin duda alguna podemos calificar de ascético), por el cual han desafiado la cárcel, la tortura y la muerte. Entiéndase que cuando digo religioso no quiero decir creyente en una religión confesional.
     Los comunistas son en efecto, casi todos, laicistas y positivistas. Pero el laicismo y el positivismos los han heredado de la civilización burguesa (la gran civilización burguesa que primero hizo la revolución liberal y después la revolución industrial). Lo que ha ocurrido luego es que, para el burgués, laicismo y positivismo se han mantenido inalterados (patrimonio, con todo, de una élite burguesa), mientras que el nacionalismo y el imperialismo, nacidos como consecuencia directa del capitalismo, han empujado muy pronto al burgués medio a las viejas posiciones clericales: a cultivar una religión de mero interés, hipócrita, estatal e incluso feroz (ver el clero zarista y franquista). Por lo tanto, y si acaso, la pregunta legítima no es: “¿Puede ser religioso un comunista?”, sino: “¿Puede ser religioso un burgués?”. 

¿CREO EN DIOS?

Me he definido como no creyente desde los catorce años. Por primera vez, en estos últimos meses he concebido en cierto modo una idea, si bien inmanentista y científica, de Dios.
     Cómo he llegado a ello es muy curioso. Siempre he tenido interés por los problemas lingüísticos, aun limitándome al campo de la lengua italiana, y en Italia paso por ser un lingüista interesante, si bien mal informado y excéntrico. Últimamente me he volcado con pasión en unas investigaciones lingüísticas sobre el cine. Era inevitable, pues, que recurriera a la semiología, ciencia según la cual los sistemas de signos son infinitos, y no sólo lingüísticos.
     He llegado a la conclusión de que el cine, al reproducir la realidad, hace una perfecta descripción semiológica de ésta. Y que el sistema de signos del cine es prácticamente el mismo sistema de signos de la realidad. Por lo tanto, ¡la realidad es un lenguaje! ¡Lo que hay que hacer es la semiología de la realidad, no la del cine! Pero si la realidad habla, ¿quién es el que habla y con quién habla? La realidad habla consigo misma: es un sistema de signos a través del cual la realidad habla con la realidad. ¿No es espinosiano todo esto? Esta idea de la realidad, ¿no se parece a la idea de Dios?

GOLPES DE ESTADO

Tanto la intentona de golpe de Estado en Italia, en 1964, como el exitoso golpe de Estado en Grecia son acontecimientos que se han producido en el ámbito de la OTAN. En Italia se llevó a juicio a los periodistas de L’Espresso que denunciaron ante la opinión pública a algunos de los responsables de dicha intentona. Sin embargo, el partido católico (democristiano) ha paralizado, con el apoyo de los socialistas, la investigación parlamentaria. Evidentemente, no existe la voluntad de dilucidar las responsabilidades internacionales.
     Nosotros los intelectuales (en este asunto tan grave) hemos brillado por nuestra ausencia. Es cierto: en las cenas, en las reuniones, ponemos verde a nuestra clase política, a la burguesía en la que se refleja y, en general, a este pequeño, marginal, provinciano, indiferente y miserable país que es Italia. ¿Pero y nosotros? ¿Qué hacemos? ¿Acaso somos mejores? ¿Qué es lo que hace que estemos ausentes y mudos? ¿El miedo? ¿La prudencia? ¿La desconfianza? ¿La pereza? ¿La ignorancia? Sí, todo eso. 

SUBPROLETARIADO

Lo que me atrae del subproletariado es su rostro, porque es limpio (mientras que el del burgués es sucio); porque es inocente (mientras que el del burgués es culpable); porque es puro (mientras que el del burgués es vulgar); porque es religioso (mientras que el del burgués es hipócrita); porque es loco (mientras que el del burgués es prudente); porque es sensual (mientras que el del burgués es frío); porque es infantil (mientras que el del burgués es adulto); porque es inmediato (mientras que el del burgués es previsor); porque es amable (mientras que el del burgués es insolente); porque es vulnerable (mientras que el del burgués es altivo); porque es incompleto (mientras que el del burgués es aquilatado) porque es confiado (mientras que el del burgués es duro); porque es tierno (mientras que el del burgués es irónico); porque es peligroso (mientras que el del burgués es blando); porque es feroz (mientras que el del burgués es chantajista); porque tiene color (mientras que el del burgués es blanco). 

POBRES Y RICOS

Los pobres son  reales; los ricos, irreales.

PABLO VI

Se dice que Pablo VI está en desventaja respecto a  Juan XXIII porque éste era más simpático. Lo rechazo absolutamente. Sólo en un sentido superficial Juan XXIII era más simpático que Pablo VI. En realidad, si pienso en lo que significa “simpatía” (comunidad de sentimientos), me resulta más simpático Pablo VI, porque sufre de la misma manera que yo, y actúa de esa manera compleja, difícil de comprender, repleta de ímpetus y de contradicciones, típica de los intelectuales. Lo que hace simpático a Pablo VI es su atormentada inteligencia. El hecho de que no tenga cualidades externas como el encanto o, precisamente, la simpatía, despierta ternura. 

KENNEDY

¡Oh, qué se puede decir de John F. Kennedy! Es la única persona poderosa, el único político del que me hubiera gustado ser  amigo. 

PROTESTA AMERICANA

Como ya he dicho tantas veces y en tantos lugares, yo no quiero ser italiano. Me gustaría ser estadounidense. Naturalmente, sería un estadounidense de la otra América. ¡Y por fin mi manera de protestar sería libre! ¡Absolutamente, totalmente, locamente libre! En Italia, incluso la protesta es conformista. La protesta liberal utiliza un lenguaje de liceo que apesta a cadáver; la protesta marxista está preconstituida como un formulario. ¡Mientras que no hay nada más hermoso que inventar día tras día el lenguaje de la protesta!

CINE Y REALIDAD

El sistema de signos del cine es el mismo que el de la realidad. Por ejemplo: estoy viendo la cara de un muchacho con el pelo muy muy rizado, unos ojillos rientes y una expresión cómica e inocente que parece amasada en su propia carne. ¿De qué se trata? ¿De un muchacho que tengo delante de mí realmente o de un primer plano que aparece en la pantalla? Sea lo que sea, me habla de la misma manera, y yo lo entiendo a través de los mismos signos. La verdadera naturaleza de ese muchacho se me presenta y expresa de la misma manera tanto en la vida real como en la pantalla. 
     Estoy hablando, claro está, de cine puro, no de manipulaciones comerciales (en las que todo puede estar falseado por el manierismo del director y de los actores…, pero falseado hasta qué punto, me pregunto; la verdad, al final, ¿no acabará saliendo a la luz? Si el actor es un idiota que interpreta a un genio, ¿no acabará viéndose que es un idiota?). Para que el cine pueda hacer cosas nuevas tiene que estar lo menos manipulado posible, ya sea en el sentido de la comercialidad o ya sea en el sentido de la experimentación estilística: una película de Mekas y una de Hollywood están, ambas, igual de lejos de la realidad. 
     Y sólo la realidad puede ser, o ser vista, de manera distinta. Si un director tiene una idea nueva de la realidad, dirá cosas nuevas en sus películas. 

A DE FILIPPO

Eduardo De Filippo es el más grande de todos los actores italianos. En sus representaciones, habla siempre en dialecto napolitano. Aunque él no lo sabe aún, tengo pensado escribir un texto teatral para él. De este texto teatral sólo sé de momento cuatro cosas: 1) que está hablado en napolitano; 2) que se titula Mandolini; 3) que la acción se desarrolla en China, entre campesinos y guardias-rojas; y 4) que el protagonista es un chino que finge estar muerto, y que despierta únicamente cuando está solo para charlar un rato consigo mismo, y que en una ocasión, para desentumecer las piernas, ejecuta un ballet acompañado por el sonido de las mandolinas. Probablemente, el hombre que finge estar muerto es el símbolo de mi opinión sobre el comunismo chino. ¿Resucitaré? ¿Ejecutaré un ballet al son de las mandolinas? ¿Borraré en mí todo signo de cultura, occidental u oriental, y recuperaré la virginidad cultural de los campesinos?

SISTEMA NORTEAMERICANO

Del sistema político norteamericano me gusta la forma de protesta que tolera, y que se puede resumir en una máxima delirante y maravillosa: “Sólo la verdadera democracia puede destruir la falsa democracia”. 

Gente, 17 de noviembre de 1975

(1)  Pelmazo.

[Quasi un testamento]

Era stato lo stesso Pier Paolo Pasolini a definire un «testamento spirituale-intellettuale» le riflessioni e osservazioni che aveva fatto nel corso di una serie di incontri con il giornalista inglese Peter Dragadze. «Per noi stranieri» racconta Dragadze, «Pasolini era un personaggio che rappreserntava un‘Italia sconosciuta. I giornali e le riviste anglosassoni per cui lavoravo mí chiedevano spesso interviste con Pasolini, ma poi finivano col pubbiicarle raramente perché le sue dichiarazioni e il suo stile risultavano diffícilmente traducibili. Ciò nonostante, e benché io non condividessi molti dei suoi atteggiamenti  politici e personali, continuavo a vederlo di tanto in tanto, anche perché avevo sempre amato la sua poesia. Questi incontri, ai quali partecipava anche mia moglie, avvenivano nel suo appartamento all’Eur, nelle trattorie di Campo dei Fiori e di piazza Farnese o sul set dei suoi film. Nei sei anni della nostra amicizia, Pasolini aveva preso l’abitudine di chiamarmi “rompiscatole” perché continuavo a fargli domande per interviste che raramente vedevano la luce. Nell’ultímo dei nostri incontri gli sottoposi tutti gli appunti che avevo raccolto e che volevo utilizzare per un ampio servizio dedicato alla sua vita e alla sua opera. Ebbene, Pasolini prese i fogli, li riordinò, li riscrisse a macchina, aggiunse qua e là correzíoni di suo pugno; e al momento di restituirmi il tutto, mi disse ridendo: “Questo è quasi un testamento spirituale-intellettuale. Se dovesse succedere qualcosa, Dragadze, lo tiri fuori. Credo che a qualcuno potrebbe interessare”. » 

INTELLETTUALI RUSSI

A proposito delle condanne agli intellettuali russi, io giudico in uno stato d’animo particolare: nello stato d’animo, cioè, di chi è stato condannato dai tribunali italiani più o meno per le stesse ragioni (quattro mesi con condizionale per «vilipendio alla religione», reato previsto in un Codice ancora fascista, a causa di un mio film, La ricotta). Non sono poi uno di quelli che dimenticano che, giustamente, i tribunali degli Usa hanno condannato Pound; e che molti intellettuali americani hanno dovuto andare in esilio perché sospetti di marxismo, cioé di attività antistatale. Certo, per la Russia, Il caso è più grave: non tanto per la severità delle condanne, quanto perché lo Stato anziché autodistruggersi, secondo la stupenda ideologia di Marx, si consolida sempre di più, attraverso la burocrazia, il militarismo, la polizia ecc. Quello che i cinesi chiamano revisionismo, insomma, addolcisce iI rapporto tra produzione (statale) e consumatori (statali), ma non addolcisce affatto quell’orribile istituzione che è sempre e dappertutto lo Stato (il Potere). 

CULTURA IN RUSSIA

Molti scrittori russi sono miei amici; e per molti di essi, oltre che amicizia, ho anche stima. Però mi sembra che la cultura ufficiale russa (parlo di quella specificamente letteraria) sia pigra, noiosa, sedentaria, conformista, sentimentale e retorica. Evidentemente come c’è un’altra cultura americana, suppongo che ci sia anche un’altra cultura russa. Non vorrei però che fosse quella di Bulgakov.

CULTURA ITALIANA

È una cultura di sedentari, tutti uguali fra loro, tutti piccoli borghesi e tutti integrati. I cattolici sono fieri del loro cattolicesimo, i laici sono fieri del loro laicismo. Le avanguardie sono casi di snobismo, e (beati gli avanguardisti che sono ancora così ingenui da credere in queste cose) di potere letterario! Non bisogna dimenticare che ormai l’Italia è, culturalmente, una provincia. E non bisogna dimenticare quello che dice Goldmann a proposito dell’«omologia» tra una società e le opere letterarie che produce. Un po’ più di vita c’è nel cinema (che è, semiologicamente, un sistema di segni non nazionale, ma internazionale: e quindi i registi sono meno condizionati dei letterati dalla meschinità del loro mondo nazionale). 

I GRANDI POETI

In Italia il più grande poeta è Sandro Penna (mentre uno dei peggiori è Salvatore Quasimodo). Degli americani amo il primo Ginsberg. Ne amo altri, morti da poco: Dylan Thomas, Machado, Kavafis. 

PERCHÉ SAN MATTEO

Ero ad Assisi, ospite di una comunità religiosa, a discutere del mio primo film. Quel giorno arrivò senza preannuncio, ad Assisi, Papa Giovanni XXIII. Ciò bloccò il traffico nella cittadina; e io fui costretto a restare chiuso in camera, rimandando la partenza. Sul comodino c’era il Vangelo. Ho cominciato, per noia, a rileggerlo. Dopo due pagine avevo già deciso che avrei girato quello che sarebbe stato il mio Vangelo secondo Matteo. Si è trattato quindi di un trauma, di una illuminazione improvvisa. Ma ora so che se anche avessi scelto ragionando non avrei potuto scegliere che il Vangelo secondo Matteo. Esso è infatti, dei quattro Vangeli, il più rivoluzionario. 

SCRIVO POESIE?

No, non scrivo più poesie da due o tre anni. Questo non me lo sarei mai aspettato. Ho cominciato a scrivere infatti a sette anni d’età, e ho scritto senza interruzione fino appunto a due o tre anni or sono. Perché non scrivo più? Perché ho perduto il destinatario. Non vedo con chi dialogare usando quella sincerità addirittura crudele che è tipica della poesia. Ho creduto per tanti anni che un destinatario delle mie «confessioni» e delle mie «testimonianze» esistesse. Mi sono dunque ora accorto che non esiste. Che con gli amici non c’è bisogno di esprimersi con la poesia: ci si esprime esistendo. Le proprie esagerazioni, i propri eccessi, le proprie idee si esprimono vivendo. La poesia richiede che ci sia una società (ossia un ideale destinatario) capace di dialogare con il povero poeta. In Italia una tale società non c’è. C’è un buon popolo ancora simpatico (specie là dove non arrivano i giornali e la televisione) e una piccola élite di borghesi colti e disperati. Ma una società con cui ci si possa mettere in rapporto attraverso la poesia non c’è. (Lo dico perché un poeta deve avere delle illusioni, ma quando le perde non deve illudersi di averle ancora.)

RELIGIONE FORMALE

Ogni religione formale, nel senso che la sua istituzione è diventata ufficiale, non solo non è necessaria per migliorare il mondo, ma addirittura lo peggiora.

FEDI PIÙ PROFONDE
La religione così come ora si presenta è un vecchio fenomeno del mondo pastorale, contadino e artigianale, ossia del mondo non industrializzato. Nella fattispecie, oggi, la religione è un fenomeno del Terzo Mondo. Un contadino indiano o un pastore arabo sono certamente più religiosi di un borghese cattolico o di un capitalista protestante. 
     (In Italia in questi ultimi cinque o sei anni le vocazioni religiose sono diminuite del 50 per cento. Perché? Perché l’Italia si va industrializzando, e il mondo contadino classico va scomparendo. Non posso però non notare, a questo punto, come invece le vocazioni siano aumentate negli Stati Uniti, ossia nel Paese più industrializzato del mondo. Non solo, ma anche i fenomeni beat, hippies ecc. sono fenomeni di carattere religioso. Ciò significa che anche il mondo industriale sta cominciando a esprimere un suo spirito religioso: che tuttavia pare essere sostanzialmente diverso da quello classico. La protesta, per esempio, sostituisce l’acquiescenza e la rassegnazione, la libertà sostituisce la repressione, ecc. ecc.).
VIETNAM

Cosa dire del Vietnam che non sia stato già detto e che quindi non sia idiota? Io sono uno di quelli che parlano il meno possibile del Vietnam. Parlo del Vietnam generalmente per dire che ci sono delle cose peggiori del Vietnam. Per esempio la stampa conservatrice e la televisione. Ho molto amore per i marines che Johnson (come in un sogno, dice Moravia) mandava a morire nel Vietnam, tuttavia sono costretto a gridare: «Viva i Vietcong!».

CASTRISMO

Sospendo ogni giudizio sul castrismo finché non avrò visto coi miei occhi (o finché qualche persona attendibile non me lo abbia testimoniato) che a Cuba ci sono dei campi obbligatori di lavoro e di rieducazione. 

COMUNISMO E RELIGIONE

La coesistenza tra comunismo e religione è concepibile in un mondo come quello italiano, per es. Perché? Perché l’Italia non è ancora un Paese del tutto industrializzato (il Sud fa idealmente parte del Terzo Mondo) e quindi tra i contadini e tra gli ultimi artigiani, la religione è un fenomeno naturale e sincero. Anche la borghesia italiana, che è molto recente (tutti i nostri nonni sono dei contadini: nel 1870, anno dell’unità d’Italia, il novanta per cento degli italiani erano analfabeti) sente ancora, contadinescamente, la religione come una necessità. Gli otto milioni di votanti comunisti sono in gran parte non solo cattolici per mentalità, ma sono addirittura praticanti. Il laicismo in Italia è un fenomeno aristocratico, praticato da élites borghesi a livello europeo. 
     La guerra fredda e l’anticomunismo in Italia sono dunque due cose stupide, e il dialogo, instaurato da Giovanni XXIII, era già nelle cose e nei fatti. Tutto il resto era eredità fascista. 
     Per i Paesi completamente industrializzati e con grandi e vecchie borghesie (Inghilterra, Stati Uniti) il discorso è molto diverso. Il laicismo (che è la religione del liberalismo) vi ha una grande diffusione, anche tra i lavoratori. Così la religione (il protestantesimo, religione «tradizionale» della borghesia) si è liberalizzata; comunisti ce n’è pochi. La questione del «dialogo» non è perciò di attualità: o comunque è un problema di affari esteri.
     Dunque, comunismo e religione possono coesistere nei Paesi pre-industriali, dove comunismo e religione si oppongono in concreto come due ideologie diverse: nei Paesi completamente industrializzati (o capitalisti o socialisti) tale coesistenza è puramente un fatto teorico, perché in realtá non c’è coesistenza storica e oggettiva. 
     Per concludere vorrei dire tuttavia che il «contrario» della religione non è il comunismo (che, benché abbia preso dalla tradizione borghese lo spirito laico e positivistico, è in fondo molto religioso); ma il «contrario» della religione è il capitalismo (spietato, crudele, cinico, puramente materialistico, causa di sfruttamento dell’uomo sull’uomo, culla del culto del potere, covo orrendo del razzismo). 

PACIFISMO

Non sono un pacifista per natura, ma per elezione. 

TEATRO E CINEMA
Ci sono (e ci saranno sempre) dei furfanti che fanno il cinema e il teatro commerciale, con lo scopo di divertire (per incassare), e ci sono (e ci saranno sempre) degli imbecilli che fanno il cinema e il teatro per educare (senza incassare). In realtà il cinema e il teatro d’autore non sono fatti né per divertire né per educare. 
UN BUON FILM

C’è una sola cosa essenziale in un buon film: il fatto che sullo schermo passi della realtà.

BENE E MALE IN ARTE

L’arte è una concezione: è un sistema stilistico dentro un sistema linguistico. È un messaggio dentro un codice. Ciò implica molti compromessi. Certo la forma più pura di arte è il completo silenzio dei poeti che non scrivono. 

SOFFERENZA E ARTE

Per quel che ne so, non direi che soffrire è necessario (perché in tal modo enuncerei una regola e farei quindi della tranquillizzante retorica), ma che è inevitabile.

COMUNISTI DA SALOTTO

Penso dei comunisti da salotto ciò che penso del salotto. Merda. 

IL MONDO VA A SINISTRA

Ci possiamo chiedere lecitamente due cose opposte: 1) Perché il mondo è a destra? 2) Perché il mondo va a sinistra? Non so se nel futuro immediato prevarrà lo stare a destra o l’andare a sinistra. Comunque si può dire che a destra ci sono, o ci furono: Franco, Salazar, i colonnelli greci, i clericali italiani, i neocapitalisti anche più progrediti francesi e inglesi, Johnson, tutta la provincia americana, e, inoltre le persone ricche di tutto il mondo (Re arabi, maraja indiani, feudatari siciliani ecc. ecc., coi loro servi: costituiti soprattutto da intellettuali conservatori, per democrazia a parole, per interesse nei fatti). Vanno a sinistra invece tutti i pastori e i contadini del Terzo Mondo (circa due terzi dell’umanità), i negri d’America, la Nuova Sinistra americana, i giovani figli dei capitalisti inglesi e francesi, quattro gatti d’intellettuali, e, benché piano piano, le classi operaie del neocapitalismo di tutto il mondo, comprese Castiglia e Attica. Alla testa di chi resta a destra non c’è nessuno se non l’orrenda faccia di una réclame televisiva che rappresenta un antipatico e stronzo benessere; alla testa di chi va a sinistra ci sono i Vietcong vivi e morti, le Guardie Rosse e i ragazzi dell’Urss (che in questo momento è ferma). 

IL CAPITALISMO

II capitalismo è oggi il protagonista di una grande rivoluzione interna: esso sta evolvendosi, rivoluzionariamente, in neocapitalismo. 
     In contraddizione con quanto dicevo prima, potrei dire che la rivoluzione neocapitalistica si pone come competitrice con le forze del mondo che vanno a sinistra. In un certo modo va esso stesso a sinistra. E, fatto strano, andando (a suo modo) a sinistra tende a inglobare tutto ciò che va a sinistra. Davanti a questo neocapitalismo rivoluzionario, progressista e unificatore si prova un inaudito sentimento (senza precedenti) di unità del mondo. 
     Perché tutto questo? Perché il neocapitalismo coincide insieme con la completa industrializzazione del mondo e con l’applicazione tecnologica della scienza. Tutto ciò è un prodotto della storia umana: di tutti gli uomini non di questo o quel popolo. E infatti i nazionalismi tendono, in un prossimo futuro, a essere livellati da questo neocapitalismo naturalmente internazionale. Sicché l’unità del mondo (ora appena intuibile) sarà un’unità effettiva di cultura, di forme sociali, di beni e di consumi. 
     Io spero naturalmente che, nella competizione che ho detto, non vinca il neocapitalismo: ma vincano i poveri. Perché io sono un uomo antico, che ha letto i classici, che ha raccolto l’uva nella vigna, che ha contemplato il sorgere o il calare del sole sui campi, tra i vecchi, fedeli nitriti, tra i santi belati; che è poi vissuto in piccole città dalla stupenda forma impressa dalle età artigianali, in cui anche un casolare o un muricciolo sono opere d’arte, e bastano un fiumicello o una collina per dividere due stili e creare due mondi. (Non so quindi cosa farmene di un mondo unificato dal neocapitalismo, ossia da un internazionalismo creato, con la violenza, dalla necessità della produzione e del consumo.) 

IL GENIO

Geni si nasce o ci si crea? Prima di tutto si nasce uomini. Poi nei primi anni dell’infanzia si prendono tali spaventi o si esperimentano tali dolcezze, che tutta la vita ne è determinata. Un genio (odio questa parola) è determinato dagli spaventi o dalle dolcezze (ambedue estremi) che ha subito da bambino. Il «crearsi» genio consiste in un manovrare (accanito, occulto, inconscio, invasato, irrefrenabile) per ricreare le dolcezze infantili o per creare barriere contro gli spaventi infantili.

LIBERTÀ SESSUALE

La libertà sessuale è necessaria alla creazione? Sì. No. O forse sì. No, no, certamente no. Però... sì. No, è meglio no. O sì? Ah, incontinenza meravigliosa! (Ah, meravigliosa castità.) 

MIGLIORAMENTO DEL MONDO

Un singolo che faccia qualcosa proponendosi «il miglioramento del mondo» è un cretino. Per la maggior parte, coloro che pubblicamente lavorano «al miglioramento del mondo» finiscono in carcere per truffa. Inoltre il mondo riesce sempre alla fine a integrare gli eretici. Per esempio le beatificazioni e le santificazioni... Ammettete che santifichino Papa Giovanni XXIII: eccolo integrato, messo in un santino e esorcizzato. E non c’è dubbio che Giovanni XXIII abbia contribuito a un possibile miglioramento del mondo. Ma se qualcuno gil avesse chiesto: «Scusi, lei contribuisce al miglioramento del mondo?», lui l’avrebbe preso in giro, o magari mandato al diavolo, e certamente poi sorridendo avrebbe detto fra sé: «Faccio quello che posso». 
     In realtà, il mondo non migliora mai. L’idea del miglioramento del mondo è una di quelle idee-alibi con cui si consolano le coscienze infelici o le coscienze ottuse (includo in questa classificazione anche i comunisti quando parlano di «speranza»). Dunque, uno dei modi per essere utili al mondo è dire chiaro e tondo che il mondo non migliorerà mai, e che i suoi miglioramenti sono metastorici, avvengono nel momento in cui qualcuno afferma una cosa reale o compie un atto di coraggio intellettuale o civile. Solo una somma (impossibile) di tali parole o tali atti effettuerebbe un miglioramento concreto del mondo. E sarebbe il paradiso e la morte. 
     Il mondo può peggiorare, invece, questo sì. E per questo che bisogna lottare continuamente: e lottare, poi, per un obiettivo minimo, ossia per la difesa dei diritti civIIi (quando si siano ottenuti attraverso precedenti lotte). I diritti civili sono infatti eternamente minacciati, eternamente sul punto di venire soppressi. È necessario quindi anche lottare per creare nuovi tipi di società, in cui il programma minimo dei diritti civili sia garantito. Per esempio, una società veramente socialista.

COMUNISMO TRADIZIONALE

Sì, il comunismo tradizionale è finito. Tre ne sono le cause: il neocapitalismo con il suo nuovo tipo di civiltà tecnologica, il Terzo Mondo con la sua vecchia società contadina, e la Cina che non vuole arrivare alla civiltà tecnologica attraverso la fase piccolo-borghese. 

LOTTA DI CLASSE
La lotta di classe oggi non è più quella classica (l’ultimo esempio è quello di Cuba, la cui rivoluzione è ancora straordinariamente analoga a quella russa del ‘17). Cos’è successo? Gli operai sono sempre più conquistati dalla «qualità di vita» che è tipica della totale industrializzazione e della civiltà dei consumi (col mito della tecnica), mentre i contadini, che hanno partecipato alle guerre di liberazione nazionale in tutte le ex colonie del mondo, hanno una maggiore coscienza sociale e classista che nel passato. 
IL  CATTOLICESIMO

II cattolicesimo oggi è occupato soprattutto a sopravvivere. Diminuite le vocazioni del cinquanta per cento, chiusi all’apostolato i Paesi ex coloniali (ricordo l’episodio del Basso Sudan), la Chiesa cattolica ha capito che per sopravvivere deve insieme: a) essere la Chiesa del Terzo Mondo, ossia tornare alle origini contadine e povere; b) essere la Chiesa del mondo industrializzato, capitalista o comunista, che ha esigenze religiose di tipo del tutto nuovo. Sono due necessità assolutamente contraddittorie. 

VIOLENZA

Se sono attratto dalia violenza in sé? Che domanda difficile! Come faccio a conoscere II mio inconscio? Se lo conoscessi non sarebbe più inconscio! La psicanalisi ci ha dato la maledetta abitudine di «giudicare» gli altri anche attraverso le tendenze del loro inconscio (come se potessimo analizzarli da provetti psicanalisti, poi!). Per esempio, uno va sotto un’automobile, poveraccio: e allora tutti noi in coro: «Pazienza, se è andato sotto un’automobile, vuol dire che cosi egli voleva. Quindi tanto peggio per lui!». Nella mia coscienza, posso dire questo: che io ho il mito materno della bontà e della mitezza, ed è questo mito che vorrei realizzare vivendo. D’altra parte sono tante le offese e le delusioni che questo mio mito ha sofferto, nelle esperienze reali della vita, che non ho potuto non ribellarmene indignato. 
     E poiché la mitezza e la bontà, per essere tali, devono essere intrepide (me lo diceva mia mamma, magari non con le sue parole ma col suo essere), ecco che il mite e il buono, se si ribella, va fino in fondo. È dunque molto idillica la versione che io do della mia violenza: che è comunque una violenza tutta e soltanto intellettuale. 

ATTACCO A PIO XII

Ho attaccato Pio XII per le stesse ragioni per cui la stessa Chiesa l’ha attaccato qualche anno dopo (ultimo atto, la dispensa dai suoi incarichi del cardinale Ottaviani). 

REGISTI PREFERITI

Dreyer (assolutezza sacrale deghi oggetti e dei volti); Buster Keaton (perfezione formale); Murnau (il più bel film del mondo è L’ultima risata); Mizoguchi (grande come Giuseppe Verdi); Renoir e Tati (gli unici che hanno saputo fare della poesia sulla piccola borghesia); Bergman (non quello feudale, ma quello borghese di Luci d’inverno); Godard (come si fa a non amarlo?); il buono e matto Fellini; Charlot (i più grandi piaceri del cinema). Aggiungerò, per completare il quadro, che non amo nessuno dei miti dei «Cahiers du cinéma», cioè Hawks, Hitchcock, Ford. E detesto Eisenstein.

SOGGETTI RELIGIOSI

Sono un marxista che sceglie soggetti religiosi. Questa è bella! Esiste adesso anche un monopolio sulla religione? Ecco la conclusione di quarant’anni di orrenda propaganda e di maccartismo! Molti degli uomini più profondamente religiosi di questo secolo sono comunisti. Penso per esempio a Gramsci (il fondatore del Pci). Essi hanno lottato per puro altruismo e hanno dato alla loro vita un solo alto ideale (che possiamo definire senz’altro ascetico), per cui hanno sfidato prigione, torture e morte. S’intende che quando dico religioso non intendo dire credente in una religione confessionale. 
     I comunisti sono infatti (quasi tutti) laici e positivisti. Ma laicismo e positivismo essi l’hanno ereditato dalia civiltà borghese (la grande civiltà borghese che ha fatto la rivoluzione liberale prima, e poi la rivoluzione industriale). Solo che poi, nel borghese, laicismo e positivismo sono rimasti tali (patrimonio, tuttavia, di una élite borghese), mentre il nazionalismo e l’imperialismo, nati come conseguenza diretta del capitalismo, hanno respinto il borghese medio, ben presto, nelle vecchie posizioni clericali: a coltivare una religione di puro interesse, ipocrita, statale e addirittura feroce (vedi il clero zarista e franchista). Quindi, se mai, la domanda lecita non è affatto: «Può un comunista essere religioso?»; ma piuttosto: «Può un borghese essere religioso?». 

CREDO IN DIO?

Mi sono sempre definito non credente dall’età di quattordici anni. Per la prima volta in questi ultimi mesi ho in qualche modo concepito un’idea, sia pure immanentistica e scientifica di Dio. Come ci sono arrivato è molto curioso. Io mi sono sempre interessato di problemi linguistici, sia pure in campo strettamente italianistico, e in Italia passo per essere un linguista interessante sia pure male informato e balzano. Ultimamente mi sono appassionato a delle ricerche linguistiche sul cinema. E, naturalmente, non potevo non ricorrere alla semiologia: scienza per cui i sistemi di segni sono infiniti, e non soltanto linguistici. 
     Sono giunto alla conclusione che il «cinema», riproducendola, fa una perfetta descrizione semiologica della realtà. E che il sistema di segni del cinema è in pratica lo stesso sistema di segni della realtà. Quindi la realtà è  un linguaggio! Bisogna fare la semiologia della realtà, altro che quella del cinema! Ma se la realtà parla, chi è che parla e con chi parla? La realtà parla con se stessa: è un sistema di segni attraverso cui la realtà parla con la realtà. Tutto ciò non è spinoziano? Questa idea della realtà non assomiglia a quella di Dio? 

COLPI DI STATO

Sia il tentato colpo di Stato italiano del 1964 che il colpo di Stato riuscito in Grecia, sono avvenimenti accaduti nell’ambito della Nato. In Italia è si fatto un processo contro i giornalisti dell’«Espresso» che hanno denunciato all’opinione pubblica alcuni dei responsabili del tentato colpo di Stato. L’inchiesta parlamentare è stata però bloccata dal partito cattolico (democristiano) con l’appoggio dei socialisti. Evidentemente non si vuole risalire a responsabilità internazionali. 
     Noi intellettuali (in questa vicenda, molto grave) brilliamo per la nostra assenza. È vero, a cena, in salotto, ne diciamo di cotte e di crude contro la classe politica dirigente, contro la borghesia italiana che la esprime, e, in genere, contro questo piccolo, marginale, provinciale, qualunquistico, miserabile Paese che è l’Italia. Ma noi? Cosa facciamo? Siamo forse migliori? Che cos’è che ci fa essere assenti e muti? La paura? la prudenza? la sfiducia? la pigrizia? l’ignoranza? Si, tutto questo.

SOTTOPROLETARIATO

Mi attrae nel sottoproletariato la sua faccia, che è pulita (mentre quella del borghese è sporca); perché è innocente (mentre quella del borghese è colpevole), perché è pura (mentre quella del borghese è volgare), perché è religiosa (mentre quella del borghese è ipocrita), perché è pazza (mentre quella del borghese è prudente), perché è sensuale (mentre quella del borghese è fredda), perché è infantile (mentre quella del borghese è adulta), perché è immediata (mentre quella del borghese è previdente), perché è gentile (mentre quella del borghese è insolente), perché è indifesa (mentre quella del borghese è dignitosa), perché è incompleta (mentre quella del borghese è rifinita), perché è fiduciosa (mentre quella del borghese è dura), perché è tenera (mentre quella del borghese è ironica), perché è pericolosa (mentre quella del borghese è molle), perché è feroce (mentre quella del borghese è ricattatoria), perché è colorata (mentre quella del borghese è bianca).

POVERI  E  RICCHI

I poveri sono reali, i ricchi irreali.

PAOLO VI

Si dice che Paolo VI sia «handicappato» dal fatto che Giovanni XXIII fosse più simpatico di lui. Lo contesto assolutamente. Solo in senso superficiale Giovanni XXIII era píù simpatico di Paolo VI. In realtà se io penso ciò che significa «simpatia» (comunità di sentimenti) trovo che mi è piuttosto più simpatico Paolo VI, perché egli soffre quello che soffro io, e si comporta in quel modo complesso, difficile a capirsi, pieno di slanci e anche di contraddizioni, che è tipico di ogni intellettuale. Ciò che rende simpatico Paolo VI è la sua tormentata intelligenza: e il fatto che egli non abbia qualità esteriori di gradevolezza e, appunto, di simpatia, fa quasi tenerezza.

KENNEDY

Ah, cosa dire di John Kennedy! È l’unica persona di potere, l’unico uomo politico di cui vorrei essere stato intimo amico.

PROTESTA AMERICANA

Come ho detto tante volte e da tante parti, io non voglio essere italiano. Vorrei essere americano. Sarei naturalmente un americano dell’altra America. E finalmente la mia forma di protesta sarebbe libera! Assolutamente, completamente, pazzamente libera! In Italia anche la protesta è conformista. La protesta liberale usa un linguaggio liceale che puzza di cadavere, la protesta marxista è tutta precostituita come un formulario. Mentre non c’è niente di più bello che inventare giorno per giorno il linguaggio della protesta!

CINEMA E REALTÀ

Il sistema di segni del cinema è lo stesso sistema di segni della realtà. Per esempio: ho davanti agli occhi la faccia di un ragazzo coi capelli ricci ricci, gli occhi a mezza luna, ridenti, un’espressione buffa e innocente che sembra impastata nella sua stessa carne. Di cosa si tratta? Di un ragazzo che ho davanti a me nella realtà, o di un P.P. [primo piano] che mi appare nello schermo? Comunque sia, esso mi parla allo stesso modo, e io lo capisco attraverso gli stessi segni. La reale natura di quel ragazzo si espime a me sempre nello stesso modo sia nella realtà che nello schermo.
     Parlo s’intende di cinema puro, non di manipolazione commerciale (in cui tutto può venire falsato dal manierismo del regista e degli attori… ma falsato, mi chiedo, fino a che punto?, la verità, alla fine, non salta sempre fuori? Se l’attore è un idiota che fa la parte di un genio, non salta fuori alla fine che è un idiota? Perché il cinema possa fare delle cose nuove, deve essere il meno manipolato possibile, sia nel senso della commercialità, sia nel senso della sperimentazione stilistica: un film di Mekas e un film di Hollywood sono ugualmente lontani dalla realtà.
     Ed è solo la realtà che può essere, o essere vista, in modo nuovo. Se un regista ha un’idea nuova della realtà, dirà nei suoi films delle cose nuove.

PER DE FILIPPO

Eduardo De Filippo è il più grande attore italiano. Egli recita in dialetto napoletano. Senza che egli ancora lo sappia, io ho progettato di scrivere un testo teatrale per lui. Di questo testo teatrale so solo, per ora, quattro cose: 1) che è parlato in napoletano; 2) che s’intitola Mandolini; 3) che è ambientato in Cina, tra contadini e Guardie Rosse; 4) che il protagonista è un cinese che si finge morto, e si risveglia solo quando è solo, facendo quattro chiacchiere fra sé, e una volta, per sgranchirsi le gambe, fa un balletto accompagnato dal suono dei mandolini. Probabilmente l’uomo che finge di essere morto è un simbolo del mio giudizio sul comunismo cinese. Resusciterò? Farò un balletto al suono dei mandolini? Cancellerò da me ogni segno di cultura, occidentale o orientale, e riavrò la verginità culturale dei contadini?

SISTEMA AMERICANO

Del sistema politico americano amo la forma di contestazione che esso consente, che si può riassumere in una massima folle e meravigliosa: «Solo la vera democrazia può distruggere la falsa democrazia».

 

Pier Paolo Pasolini. Palabra de corsario - Madrid 2005

Madrid 2005: Exposición - Ensayos: Indice - Pagine corsare: Sumario