...
La saggistica

"Pagine corsare"
Saggistica

Pier Paolo Pasolini escritor
Por Jordi Corominas i Julián
http://www.calidoscopio.net/, 2006

Pese a todos los comprensibles y necesarios homenajes cargados de tintes hagiográficos, la figura del mayor intelectual italiano de la segunda mitad del siglo XX sigue siendo desconocida en su mayor parte, entre otras cosas por la gran atención dedicada a su obra fílmica, pilar importante que eclipsa por motivos prácticos, ¿cuántos libros se han publicado en España del poeta de Casarsa?, el resto de su actividad creativa.

Treno alla stazione di CasarsaPier Paolo Pasolini nació en Bolonia el cinco de marzo de 1922. Durante sus primeros años el artista sufre un constante errar como consecuencia de la profesión marcial del padre y descubre dos de los factores más importantes de su existencia: la homosexualidad -evocada en el recuerdo de Teta veleta- y la poesía, que empieza a escribir con sólo siete años; al cabo de una década el adolescente empezará sus estudios en la facultad de letras de Bolonia, donde desarrollará una incipiente actividad con otros jóvenes que se verá truncada por el estallido de la Guerra y su traslado a Casarsa, pueblo del Friuli clave para entender los primeros pasos del autor de Teorema en el mundo de la escritura seria, si por tal entendemos la que se publica. 

Es en 1942 cuando los versos Fontana d’aga dal me pais abren una nueva vía en la poesía italiana contemporánea. Pasolini se revela a los convencionalismos fascistas desafiándolos, algo inédito o poco frecuente hasta entonces, con el uso elevado del dialecto -gran obstáculo para la uniformidad, el sueño de cualquier régimen totalitario- deseada por Benito Mussolini y sus secuaces. Al mismo tiempo el uso del dialecto significa enfrentarse a la iglesia, quien mediante el italiano pretendía dominar culturalmente al pueblo analfabeto. Este primer verso se verá acompañado de otros que configurarán Poesie a Casarsa, primer poemario del escritor. El libro recibe pocas reseñas y el importante aval del crítico Gianfranco Contini.

El poeta pasa la guerra entre Casarsa y Versuta, y desarrolla una frenética actividad educativa para los niños del lugar que incluye lecciones varias y la fundación, que tendrá continuidad después del conflicto, de la Academiuta di lenga furlana, entidad destinada a incitar la creación poética en dialecto friuliano que se verá acompañada por la publicación de la revista Stroligut posteriormente de Quaderno romanzo, donde en 1947 Pasolini recogerá una antología de poesía catalana y hablará de la belleza de esta lengua, duramente marginada por el régimen franquista.

Los años de posguerra tienen la impronta de la tensión y la lucha por lo nuevo. Italia está cambiando y Pasolini se acerca al Partido Comunista; entre 1946 y 1949 el poeta escribirá varias obras narrativas que sólo verán su publicación años más tarde. La primera de ellas, Amado mio, tiene como base una gran potencia lírica y un trasfondo homosexual juvenil que no hacía aconsejable su publicación, mientras que Il sogno di una cosa, publicado en 1962, es la representación escrita de una eterna injusticia en clave progresista.

Ragazzi di borgataEn 1950, después de su expulsión del PCI por sus escarceos amorosos homosexuales, la città misera e stupenda altera la existencia de nuestro protagonista. Su mísera condición económica le empuja por fuerza a vivir en una borgata, barrios periféricos de la Ciudad Eterna, una especie de tercer mundo dentro del primer mundo; las barracas, las calles sin asfaltar, el robo y una inocencia casi arcaica invaden las horas de observación de Pasolini, quien al mismo tiempo se interesa por la riqueza inagotable del dialecto romano, recibiendo asesoría total de Sergio Citti, alumno aventajado en cine y maestro superior del poeta en lingüística romana. 

La energía que el autor de Accattone percibe entre la necesidad borgatara le impulsa a escribir dos obras cardinales de la narrativa italiana del novecientos: Ragazzi di vita (1955) y Una vita violenta (1959); el uso del dialecto romano en narrativa y, sobre todo, la cruda representación de las condiciones infrahumanas de los subproletarios causaron la polémica en el país transalpino y el poeta vio como su obra iba a los tribunales un siglo después del célebre caso de Madame Bovary. Si  bien Pasolini no pudo decir Ragazzi di vita c’est moi, cabe recalcar otra vez la importancia de sus dos novelas.

El poeta tuvo el coraje de mostrar sin velos, pues el cine había penetrado muy levemente en ese terreno, la desgracia borgatara y empezó a desarrollar, aunque era inherente a su carácter, una mentalidad acorde con las coordenadas del cine neorrealista, pleno de carácter social y real hasta la extenuación con los usos lingüísticos del pueblo, lecciones que Pasolini, quien a mediados de los cincuenta ya colabora en varios guiones cinematográficos, prolongará en sus primeras obras como director, Accattone (1961), Mamma Roma (1962) y La ricotta (1963), sin olvidar su indudable influencia, pues participó como guionista en películas como Le notti di Cabiria (1957), La notte brava (1959), Morte d’un amico (1959), La giornata balorda (1960) o Una vita violenta (1962).

La fortuna de nuestro protagonista, ansiada y esperada, no se agota con la narrativa. Su lírica rebosa una frescura comprometida que consolida su figura mediante obras como Le ceneri di Gramsci, libro caudal de mediados de los años cincuenta, L’usignolo de la chiesa cattolica y el excepcional La religione del mio tempo, personalísimo paseo poético por Roma, el tiempo histórico y las figuras que lo poblaron. En uno de sus versos Pasolini dice ma nei rifiuti del mondo nasce un nuovo mondo; él, marginado voluntario involuntario, cimentó su gloria y su magia a partir de estas premisas para ir más allá y buscar nuevas coordenadas que escaparan a la común.

Su obra posterior es riquísima. Con los años sesenta llega el cine y la dimensión de Pasolini, mediante la adopción del lenguaje universal de la imagen, se agranda hasta límites inimaginables pocos años antes. Pero este nuevo trayecto vital merece otro artículo.

Jordi Corominas i Julián
2006
* * *

Pier Paolo Pasolini scrittore
di Jordi Corominas i Julián
trad. it. di "Pagine corsare"

A dispetto di tutti i comprensibili e necessari omaggi carichi di tinte agiografiche, la figura del maggiore intellettuale italiano della seconda metà del secolo XX continua a essere in gran parte ignorata, tra l’altro per la grande attenzione riservata alla sua opera filmica, aspetto importante che eclissa per motivi pratici - quanti libri sono stati pubblicati in Spagna del poeta di Casarsa? - il resto della sua attività creativa. 

Treno alla stazione di CasarsaPier Paolo Pasolini nacque a Bologna il 5 marzo 1922. Durante i suoi primi anni l'artista soffre per i continui trasferimenti,  conseguenza della professione militare del padre, e scopre due dei fattori più importanti della sua esistenza: l'omosessualità - evocata nel ricordo di Teta veleta - e la poesia che incomincia a scrivere a soli sette anni; poi l'adolescente inizierà a studiare alla facoltà di lettere di Bologna, dove svilupperà un'incipiente attività con altri giovani che sarà troncata per l'esplosione dalla guerra e il suo trasloco a Casarsa, paese del Friuli, chiave per comprendere i primi passi dell'autore di Teorema nel mondo della scrittura seria, se per tale intendiamo quella che viene pubblicata. 

È il 1942 quando i versi di Fontana d'aga dal me pais aprono una nuova via nella poesia italiana contemporanea. Pasolini si ribella ai convenzionalismi fascisti sfidandoli con qualcosa di inedito o poco frequente fino ad allora, con l'ampio uso del dialetto - grande ostacolo per l'uniformità, il sonno di qualunque regime totalitario desiderati da Benito Mussolini e dai suoi seguaci. Allo stesso tempo l'uso del dialetto significa affrontare la chiesa che pretendeva di dominare culturalmente, tramite l'italiano, un popolo analfabeta analfabeta. Questi primi versi saranno seguiti da altri che configureranno Poesie a Casarsa, primo volume di poesie dello scrittore. Il libro riceve poche citazioni ma l'importante avallo del critico Gianfranco Contini. 

Il poeta passa la guerra tra Casarsa e Versuta, e sviluppa una frenetica attività educativa per i bambini del luogo che include varie lezioni e la fondazione, che avrà continuità dopo il conflitto, della Academiuta di lenga furlana, entità destinata a incitare ulteriormente la creazione poetica in dialetto friuliano che sarà accompagnata dalla pubblicazione nella rivista Stroligut di Quaderno romanzo, dove nel 1947 Pasolini raccoglierà un'antologia di poesia catalana e parlerà della bellezza di questa lingua, duramente emarginata dal regime franchista. 

Gli anni del dopoguerra hanno l'impronta della tensione e la lotta per il nuovo. L'Italia sta cambiando e Pasolini si avvicina al Partito Comunista. Tra 1946 e 1949 il poeta scriverà varie opere narrative che vedranno solo più tardi la pubblicazione. La prima di esse, Amado mio, ha come base una gran potenza lirica e un fondo omosessuale giovanile che non ne rendeva consigliabile la pubblicazione, mentre Il sogno di una cosa, edito nel 1962, è la rappresentazione scritta di un'eterna ingiustizia in chiave progressista. 

Ragazzi di borgataNel 1950, dopo la sua espulsione del PCI per le sue marette amorose omosessuali, la città misera e stupenda altera l'esistenza del nostro protagonista. La sua misera condizione economica lo spinge per forza a vivere in una borgata, quartieri periferici della Città Eterna, una specie di terzo mondo dentro il primo mondo; le baracche, le strade senza asfalto, il furto e un'innocenza quasi arcaica invadono le ore di osservazione di Pasolini che contemporaneamente si interessa alla ricchezza inesauribile del dialetto romano, ricevendo la consulenza di Sergio Citti, allievo superato nel cinema e maestro superiore del poeta in linguistica romana. 

L'energia che l'autore di Accattone percepisce tra le necessità borgatare lo spinge a scrivere due opere cardini della narrativa italiana del novecento: Ragazzi di vita, 1955, e Una vita violenta (1959). L'uso del dialetto romano nella narrativa e, soprattutto, la cruda rappresentazione delle condizioni disumane dei sottoproletari furono cause di polemica in Italia e il poeta constatò come le sue opere venissero discusse nei tribunali un secolo dopo il celebre caso di Madame Bovary. Sebbene Pasolini non potesse dire Ragazzi di vita c'est moi, si può ribadire l'importanza dei suoi due romanzi. 

Il poeta ebbe il coraggio di mostrare senza veli - perché il cinema sarebbe penetrato molto lentamente in quel terreno - la disgrazia borgatara, e incominciò a sviluppare, anche se era inerente al suo carattere, una mentalità concorde con le coordinate del cinema neorealista, pieno di carattere sociale e reale fino all'estenuazione con gli usi linguistici del paese, lezioni che Pasolini che collabora già in vari copioni cinematografici a metà degli anni cinquanta, proseguirà nelle sue prime opere come direttore: Accattone (1961), Mamma Roma (1962), e La ricotta (1963), senza dimenticare la sua indubbia influenza, perché partecipò come sceneggiatore a film come Le notti di Cabiria (1957), La notte brava (1959), Morte d'un amico (1959), La giornata balorda, 1960, Una vita violenta (1962). 

La fortuna del nostro protagonista, desiderata e attesa, non si esaurisce con la narrativa. La sua lirica trabocca di una freschezza che consolida la sua figura mediante opere come Le ceneri di Gramsci, libro fondamentale della metà degli anni cinquanta, L'usignolo della chiesa cattolica e l'eccezionale La religione del mio tempo, personalissima passeggiata poetica attraverso Roma, il tempo storico e le figure che la popolarono. In uno dei suoi versi Pasolini dice ma nei rifiuti del mondo nasce un nuovo mondo; egli, emarginato volontario-involontario, fondò la sua gloria e la sua magia a partire da queste premesse per andare più in là e cercare nuove coordinate che esulassero dalla normalità. 

La sua opera successiva è ricchissima. Con gli anni sessanta arriva il cinema e la dimensione di Pasolini, mediante l'adozione del linguaggio universale dell'immagine, si ingrandisce fino a limiti inimmaginabili pochi anni prima. Ma questo nuovo tragitto vitale merita un altro articolo.

Jordi Corominas i Julián
2006
 
.


Vedi anche: tutti gli aggiornamenti di "Pagine corsare" da ottobre 1998
.

 


Pier Paolo Pasolini escritor, por Jordi Corominas i Julián

Vai alla pagina principale